Buda contó una parábola en un sutra:
Un hombre que viajaba por el campo se encontró con un tigre. Corrió, y el tigre detrás. Acercándose a un precipicio, se agarró a la raíz de una planta que allí crecia y comenzó a descender por el precipicio. El tigre lo observaba desde el borde. El hombre miró al fondo del precipicio y descubrió otro tigre acechando para comerle. Solo la raíz lo sujetaba.
Dos ratones, uno negro y otro blanco, poco a poco empezaron a roer la raíz. El hombre vio una apetitosa fresa cerca de él. Sujetándose a la raíz con una sola mano, cogió la fresa.
¡Que dulce estaba!
jejeje... gracias !
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