"Queridos amigos, cada ser humano posee dos naturalezas del yo: una aparente y la otra real. La aparente es nuestro pequeño yo o ego, que siempre es diferente de los demás pequeños “yoes”; la real es nuestro Gran “yo Búdico” que es en todas partes el mismo. Nuestro pequeño yo existe en el mundo aparente, el mundo del Samsara. Nuestro Yo Búdico existe en el mundo real, el mundo del Nirvana.Los dos mundos se encuentran en el mismo lugar... ¿Cómo Samsara y Nirvana pueden ser lo mismo? ¿Cómo puede ser la ilusión lo mismo que la realidad? ¿Cómo puedo ser yo y Buda a la vez?...
La respuesta se encuentra en la forma en que percibimos la realidad. Si percibimos la realidad directamente, la vemos en su pureza Nirvánica. Si la percibimos indirectamente (a través de la conciencia de nuestro ego) vemos su distorsión samsárica.
¿Por qué nuestra visión de la realidad es defectuosa?
El Samsara es el mundo que nuestro pequeño “yo” piensa que ve y percibe con los sentidos...
El pequeño yo egoísta también percibe erróneamente la realidad siempre que impone una estética arbitraria, o juicios morales sobre algo...
Queridos amigos, el propósito del entrenamiento Chan es aclarar nuestra visión para así poder adquirir una nueva percepción de nuestras identidades verdaderas. El Chan nos permite trascender nuestra naturaleza humana y realizar nuestra naturaleza Búdica.
¿Cuáles fueron las enseñanzas más importantes de Bodhidharma y Hui Neng? ¡Liberen a la mente del egoísmo! ¡Libérenla de los pensamientos sucios!
Si no se siguen estas directrices, no puede haber éxito en la práctica del Chan. ¡El camino del Chan está ante ustedes! ¡Síganlo! Les proporcionará paz, alegría, verdad y libertad."


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada